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Productos bancarios para invertir a corto y medio plazo

Generalmente cuando pensamos en el ahorro lo hacemos con un horizonte temporal o bien a largo plazo, o bien a corto plazo. Esto, que no es malo, a veces nos hace perder la perspectiva sobre el ahorro a medio plazo, que puede ser igual de importante que los otros dos.

PRODUCTOS DE AHORRO

Las necesidades de ahorro a medio plazo son realmente frecuentes y, además, suelen relacionarse con gastos importantes. Dos ejemplos claros los podemos tener en la necesidad de cambiar de vehículo a medio plazo, o, el acceso a la educación superior de los hijos. Se trata de situaciones que necesitan respuesta, y para los que muchas veces recurrimos a la financiación sin ser estrictamente necesario, ya que, de haberse marcado como objetivos de ahorro medio plazo podríamos cubrir dichas situaciones sin solicitar préstamos.

Cuáles son las opciones de inversión para las metas a medio plazo

A diferencia de lo que ocurre con el ahorro para la jubilación, o con el ahorro a corto plazo con un objetivo claro, el ahorro a medio plazo necesitar de una reflexión amplia. Se trata de un ahorro que debe cumplir objetivos, y, no de un ahorro orientado a los imprevistos ya que esos, en nuestras finanzas personales, deberían estar cubiertos por un fondo de emergencia.

Cuando hablamos de bancos y productos asociados a la banca tradicional podríamos distinguir tres grandes grupos orientados al ahorro a medio plazo.

En primer lugar los productos garantizados, como puede ser los depósitos o los propios seguros de ahorro. Se trata de un producto, sobre todo en el caso de los depósitos, que ha bajado mucho su rentabilidad, pero que a cambio ofrece una seguridad sobre el capital aportado que no ofrecen otras opciones. El mayor problema de estos productos es la falta de liquidez inmediata, incluso la penalización que se puede llegar a sufrir si necesitamos disponer del dinero. Por eso decíamos que se trata de un ahorro o inversión no orientado a cubrir imprevistos.

PRODUCTOS BANCARFIOS DE AHORRO

Las cuentas de ahorro puede ser otro grupo a valorar. Del mismo modo que ocurre con los depósitos a la vista, las cuentas de ahorro de los bancos han perdido mucha rentabilidad en los últimos años. Sin embargo, pueden aportar ventajas añadidas además de la liquidez como el acceso a otros productos en condiciones ventajosas, o la eliminación de costes en comisiones.

Por último los fondos de inversión puede ser una gran elección a medio plazo. Un fondo de inversión podría ser tan agresivo conservador como decidas en función de la oferta del banco y su catálogo de fondos. La gran ventaja de estos productos es lo amplio de su oferta y la flexibilidad a la hora de modificar el poder inversión sin generar costes. Podrás cambiar tu fondo a otro fondo con otra estrategia sin asumir costes.

Por supuesto existen otros productos y otras estrategias a tener en cuenta, los nuevos servicios financieros han traído consigo modelos de ahorro e inversión muy valorables, pero, generalmente, se encuentran fuera del ámbito de los productos tradicionales, es decir, fuera del radio de acción de la banca tradicional.

La banca del futuro

Cómo encontrar el equilibrio adecuado en tu ahorro

Se trata de una cuestión compleja. Siempre que planteemos el ahorro, da igual el plazo, hay una serie de cuestiones que tenemos que tener en cuenta antes de decidir.

El plazo en el que vamos a necesitar el dinero es la primera respuesta que debemos ser capaces de realizar. Desde un punto de vista técnico, cuanto antes vayas a necesitar el dinero más garantías debe ofrecerte el producto y por tanto más conservadora tiene que ser tu decisión. Si deseas recuperar el dinero en un plazo de un año y optas por estrategias agresivas, puedes efectivamente encontrarte con rentabilidades altas al final del ejercicio, pero también puedes haber perdido una parte importante de tu capital aportado.

En segundo lugar, y teniendo cuenta que ahorramos a medio plazo con objetivos, debería ser capaz de saber cuánto dinero vas a necesitar para cumplir ese objetivo. Cuanto más puedas afinar la cantidad menos margen de error, y, puedes ajustar más el tipo de elección para tu dinero. Es importante valorar la flexibilidad que puedes tener en la línea temporal de ahorro. Si puedes alargar un poco más la inversión tal vez puedas maximizar la rentabilidad.

Con los dos elementos anteriores respondidos, es interesante tratar de adivinar cuál sería la rentabilidad que realmente necesitas, no la que te gustaría, la que necesitas. Si es capaz de aproximarte a este dato manera adecuada vas a poder también ajustar mucho más la elección del producto y tipo de inversión que te interesa.

Como siempre lo ideal es ser capaz de lograr un equilibrio en el que nos sintamos cómodos. La intranquilidad con nuestro dinero suele llevar consigo malas decisiones por lo que hay que huir de ella siempre que sea posible.

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